Y después de tantos desaciertos como humanidad, hoy nos toca vivir en medio de la era del descarte. Con jóvenes "Cero sacrificio", y con un futuro inmediato imposible de anticipar ¿Por qué nos resulta tan difícil prever? Parece que estamos mejor predispuestos a improvisar soluciones sobre el desastre, que a realizar el silencioso trabajo preventivo para evitar que ocurra. Somos, por excelencia, una sociedad de bomberos que desprecia la arquitectura de la previsión.