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Una empleada del Poder Judicial con revista en Metán y con domicilio en Rosario de la Frontera, identificada como Patricia Sobrecasas (45), fue detenida el miércoles a la noche bajo el cargo de coacción agravada, al comprobarse que desde hace 20 días venía enviando mensajes amenazantes, extorsivos y de contenido macabro, a una de las secretarias del senador por el departamento, Manuel Luque, Teresa Lucero (49).
La mujer decía que iba secuestrar a una nena de 11 años. Manejaba ocho celulares y otros tantos chips y tenía al borde de un ataque de nervios a la secretaria del senador departamental. Luego de un rastreo, efectivos de la Brigada ubicaron el aparato con el que había mandado casi todos los SMS con textos macabros.
La acusada, quien cumple funciones en la sección de Maestranza de los Tribunales del sur, había rendido para ocupar un cargo de administrativa -y por ende de mayor jerarquía-, pero también se había presentado para el mismo puesto Lucero -también vecina de la Ciudad Termal-, quien, aparentemente, obtuvo mejores resultados.
Si no te dejás de joder con los trámites para ingresar al Poder Judicial vamos a secuestrar a tu hija virgen (refiriéndose a una nena de 11 años de la víctima) y la vamos a ofrecer en sacrificio a San La Muerte, decía uno de los textos remitidos a través de SMS por Sobrecasas a Lucero.
La acusada, quien también es sospechada de integrar una red de prostitución y tráfico de personas -en una investigación paralela que lleva adelante la Policía- y que actúa en conjunto con un grupo de travestis rosarinos, fue llevada ayer frente al juez de la causa, Mario Dilascio, de Instrucción Formal 2, pero se negó a declarar.
La víctima de las recurrentes amenazas, quien paradójicamente es compañera de trabajo del ex marido de Sobrecasas, llamado Ricardo Roldán y apodado Pendorcho, realizó la denuncia y tras una serie de pesquisas, la Brigada de Investigaciones de Metán logró identificar el aparato, el chip y la línea principal desde donde habían sido emitidos la mayoría de los mensajes.
Por ello, detuvieron a la causante y le secuestraron, además del referido teléfono móvil, otros siete y un número no precisado de chips, aunque se comprobó que uno de ellos había sido utilizado desde el celular de uno de los travestis sospechosos.
La primera pista de los investigadores del caso se produjo el 13 del corriente, cuando las amenazas virtuales ya llevaban dos semanas de iniciadas.
Uno de los mensajes recibidos por Teresa Lucero decía textualmente: Si aceptás el trabajo en el Poder Judicial tu hija será secuestrada y ofrendada para ritual. Te vengo siguiendo, en vos está evitarlo. Falta muy poco para el gran día. Hoy estoy con la advertencia en la puerta de tu casa. San La Muerte.
Identificamos el número pero tuvimos información extra, dijo el jefe de la brigada local de Investigaciones, oficial Gustavo Orozco. Ya que -añadió el funcionario policial- supimos que Teresa, al igual que Patricia, estaba postulando para un cargo administrativo en los tribunales y que éste era mediante concurso. Analizamos quién competía con ella y descubrimos a la sospechosa, quien es investigada, por cuerda separada, por evidencias de integrar una red de prostitución y trata de personas.
Asimismo, establecimos que ese mensaje había sido despachado desde un aparato con el IMEI (International Mobile Equipment Identification; el DNI de los celulares), adquirido por el marido de la mujer.
El pesquisa luego agregó que el hombre, si bien fue detenido en un primer momento, luego fue dejado en libertad al establecerse que efectivamente había comprado el equipamiento, pero se lo había obsequiado a Sobrecasas, con quien está separado pese a que habitan bajo el mismo techo.