
El mecanismo de pensiones por discapacidad falsas

"Este mes hice 1.880.000”, la confesión del imputado que menos ganaba con las pensiones truchas en Salta: Los médicos facturaban mucho más. Hugo Maza era una pieza clave en el mecanismo de pensiones por discapacidad falsas, sin embargo, no era el que más ganaba. Los profesionales estaban muy por encima: cobraban entre 300 mil y un millón de pesos por cada trámite. “Se va a hacer millonario”, vaticinó la secretaria de uno de ellos.
De un extremo a otro, el circuito fraudulento instalado en el departamento de Anta para aprovecharse del Estado y de miles de pobladores, muchos de ellos sumidos en la pobreza, es totalmente obsceno.
Casi a la par de la maquinaria ilícita de la que se valieron otros funcionarios públicos y políticos salteños para quedarse con la plata del IFE.
Un boceto del fraude, entre el gran cúmulo de evidencias y documentación reunida hasta el momento, se puede apreciar en el testimonio de la secretaria del médico Julio Augusto Ocampo, ahora dueño de una clínica privada en Joaquín V. González. “Te lo juro que me da bronca por la cantidad de gente que atiende Ocampo, se va a hacer millonario, encima no nos da ni para un agua”, aseguró la administrativa.
Y no es para menos, pues su propio empleador facturaba entre 100 y 200 mil pesos por el papeleo. “La consulta más lo que te tiene que llenar Ocampo, en total son $100.000” y “para hacer ese trámite, tenés que tener casi $200.000”
Un testigo de identidad reservada, sostuvo a la investigación dirigida por el fiscal general, Carlos Martín Amad, que los acusados “cobraban, entre 500 mil a un millón de pesos, y si tenía una verdadera enfermedad, mínimo $300.000 mil”.
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