El jefe comunal llegó al lugar acompañado de sus prinicpales colaboradores: Kela Saravia, Francisco Córdoba, Manuel Córdoba, Poli Barrionuevo, Jorge Esquivel, Marcelo Cárdenas y Juan Carlos Hoyos, entre otros. También se hizo presente la concejal Ana Silvia Sarmiento, y tres abogados que asesoran al municipio: Carlos Eduardo Navarro, Matías Franco y Walter Slotter. Los profesionales del derecho explicaron a la gente que un dictamen judicial dejaba sin efecto lo pretendido por la sucesión Barroso, por lo tanto no debían abonar ningún dinero a la familia en concepto de ninguna cosa. Además, hicieron notar que esas tierras pertenecerían a los Martínez, a quienes ya se les avisó que le iban a expropiar esos terrenos.
Es importante aclarar que la expropiación consiste en la transferencia coactiva (con fuerza para apremiar u obligar) de la propiedad privada desde su titular al Estado, concretamente, a un ente de la Administración Pública dotado de patrimonio propio. Puede expropiarse un bien para que éste sea explotado por el Estado o por un tercero.
Lo concreto es que la gente tendrá la posibilidad de vivir allí, pero le recomendaron que hasta tanto no tome intervención el Instituto Provincial de la Vivienda o el Gobierno, se abstengan de hacer demasiadas inversiones en el lugar. El municipio intentará ralizar una distribución justa de esas tierras, para que el beneficio de la propiedad llegue a quienes realmente lo necesitan, habida cuenta de rumores que manifestaban que gente que ya tenía casa o lotes, pretende tener un sitio también allí, lo cual no les sería permitido.
