Segundo semestre: cuando el calendario corre a la economía

- NACIONALES

Segundo semestre: cuando el calendario corre a la economía
Segundo semestre: cuando el calendario corre a la economía

El Gobierno alentó muchas expectativas sobre la última parte del año; economistas y empresarios coinciden en que bajará la inflación, pero la actividad se recuperará lentamente y hacia el final del año.

Que su inicio se prorroga a octubre o noviembre. Que el que ya llegó a ese destino tan anhelado es Boca, después de haber ganado el partido que lo dejó en las semifinales de la Copa Libertadores, y que lloverán millones de billetes de mil pesos con el hornero desplegando sus alas. Esas y otras ironías poblaron las redes sociales con relación a un período sobre el que se cargaron fuertemente las expectativas de una recuperación económica: el segundo semestre. Hasta se sugirió cambiar las enseñanzas de Sombra por las de Don Segundo Semestre...

Lo cierto es que más allá del submundo de Twitter unos 20 analistas, empresarios y economistas consultados por LA NACION, coinciden en que julio será el primero de una serie de puntos de inflexión para la economía doméstica. Algunos lo definen como el piso para despegar no pocos, como el mes en el que la inflación dejará de sufrir los efectos de las correcciones del congelamiento tarifario. Y por lo general se afirma que seguirá siendo un tiempo de espera para la meta de la reactivación, que llegará muy cerca de 2017 o ya iniciado ese año.

El viernes, el propio presidente Mauricio Macri dijo que "en un año se verán los frutos" de las políticas que se estuvieron aplicando, como un intento de llevar hacia adelante esas expectativas generadas antes por sus propias declaraciones y las de la mayoría de sus funcionarios.

Bolis Wilson admite que "nada de lo que se vio en este semestre nos tomó por sopresa dadas las condiciones que tenía nuestra economía al comenzar el nuevo gobierno".

La actividad económica, las inversiones, la inflación, la generación de empleos, los salarios y el consumo son los seis ejes clave de la economía cotidiana que se ponen bajo análisis en esta edición especial que incluye también un anticipo de las expectativas, los aumentos que aún quedan pendientes y las dificultades propias de un país sin estadísticas. "Brasil va a seguir siendo una mala noticia en términos de actividad. La industria puede caer unos cinco puntos este año y eso le pega directamente a las exportaciones industriales", resume Diego Coatz, director ejecutivo de la Unión Industrial Argentina.

El campo, en tanto, aparece como uno de los protagonistas de las buenas noticias para el segundo semestre. De hecho, el presidente de la Bolsa de Cereales, Ricardo Valderrama, enumeró una serie de crecimientos, leídos como signos auspiciosos: 25% en la siembra de trigo, 20% en la venta de cosechadoras, 27% en las de sembradoras y 59% en la molienda. Son algunos factores en los que el segundo semestre es ya una realidad.

La inversión extranjera directa empieza a mostrar señales de revertir la falta de desembolsos, con proyectos anunciados en energía eólica, turismo y también a partir de los anuncios de cuatro de las diez principales automotrices que convencieron a sus matrices sobre el potencial de la nueva era local. Por otra parte, desde los distintos ministerios intentarán comenzar a bajar las expectativas para un mes de julio que está demasiado cerca. "La cuestión ahora pasa por mostrar resultados en la inflación. Reflejar con indicadores certeros que la promesa de un índice mensual por debajo de dos puntos es una realidad", se entusiasma uno de los integrantes de la mesa chica del gabinete nacional. El eje desde el relato económico girará entonces en torno al nuevo índice de precios y a la desaceleración de la suba de precios. La recuperación de la actividad será para 2017.

1. Actividad

"Veo un tercer trimestre con una desaceleración de la caída de la actividad y un cuarto trimestre con recuperación", dice el economista Dante Sica, director de Abeceb. Y ofrece varias explicaciones para un optimismo moderado y llevado hacia adelante en el tiempo: "Hasta ahora se pagaron los costos de hacer las correcciones de mercado y de precios relativos que estaban pendientes aún estamos en un período de black out estadístico, y tenemos a un socio [Brasil] en malas condiciones, que resta todos los días", afirma. Agrega tres factores más que impiden una reacción más rápida: la demora de varias paritarias, la puesta en revisión de los contratos de obra pública (frenados hacia noviembre y diciembre pasados), y el hecho de que muchas empresas arman sus presupuestos para el año siguiente entre julio y septiembre.

Según Fausto Spotorno, director de Orlando Ferreres & Asociados, la actividad que pondrá el despertador para una reactivación que -coincide- llegará hacia el último trimestre del año será el agro junto con sus sectores vinculados (agroquímicos, maquinaria agrícola, transporte, aceites y harinas, entre otros). Sectores dependientes de Brasil deberán esperar por lo menos un año más.

En la visión de Diego Coatz, director ejecutivo de la Unión Industrial Argentina, en el segundo semestre la economía encontrará su piso. "No va a haber una recuperación pero la clave será cómo se utiliza el financiamiento externo. La inversión en infraestructura jugará un doble rol. En el corto plazo aumentará el empleo y en el largo mejorará la competitividad", sostiene el también economista jefe de la UIA. El 2017 aparece para los analistas como el de verdadero

2. Inversiones

"No es lo mismo comprar un bono que hacer una inversión productiva", dice Miguel Kiguel, director de Econviews, respecto de por qué se impone la paciencia a la hora de ver "que llueva" dinero para proyectos productivos. "Son procesos lentos", afirma. Y agrega que las empresas vinculadas a proveer materiales para la construcción están entre las que empiezan a moverse, lo cual da indicios de que "hacia el final del tercer trimestre la economía podrá volver a crecer". Eso se conjuga con las expectativas de una tasa de interés más baja, una menor inflación y decisiones políticas como el pago de los juicios de jubilados. "Contamos para este año con proyectos de inversión extranjera por entre 15.000 y 20.000 millones de dólares", comenta, a la vez que advierte sobre novedades en el mapa en comparación con los orígenes más tradicionales: "Hay interés desde países como Colombia, Brasil y Chile".

Desde la consultora ACM, Maximiliano Castillo estima que este año la inversión podría crecer 4%, en un contexto de retracción del consumo y del PBI (de alrededor de 1,5%). Que la mejora de esta variable sea más potente que la del consumo será necesario para que haya un crecimiento con continuidad. Resueltos los problemas de la política económica anterior que afectaban la llegada de inversiones, un tema importante son los marcos regulatorios, estima Castillo. Ejemplo de eso, dice, es el caso de las energías renovables, un sector sobre el que se expresa mucho interés. Además, señala, las empresas miran con atención cuáles son las reacciones del Gobierno en casos como la aprobación de la ley antidespidos (y no tanto los efectos en sí de este tipo de medidas) y su capacidad de construir consensos. Es decir, el estilo de gobernar. fortalecimiento.

3. Inflación

Con la desaparición de varios factores que llevaron a un incremento de la tasa de inflación en los últimos meses (como las subas de tarifas de servicios públicos), hay quienes estiman que en la segunda parte del año el índice de precios podría ser de un promedio mensual de 2%. "Eso sería una gran noticia", evalúa Luciano Cohan, economista jefe de Elypsis, consultora para la cual, en el primer cuatrimestre del año, la inflación mensual promedio más que duplicó ese índice.

La primera parte del año tuvo el impacto de la devaluación y el alza de tarifas "y esos shocks ya no estarán tan presentes", dice Daniel Heymann, profesor en la UBA y en la Universidad de San Andrés. Una duda que plantea es con respecto al posible efecto inflacionario de las paritarias del segundo semestre, ver si los precios absorben los aumentos de salarios sin generar otras subas va a ser crucial, por caso, para que las subas de precios no se lleven los efectos de la corrección cambiaria.

Según Cohan, el tipo de cambio se ajustará pero no demasiado. "Como mucho acompañará a la inflación" y el dólar estará entre 16 y 17 pesos hacia fin de año.

En la misma línea opina Jaime Campos, titular de la Asociación Empresaria Argentina (AEA): "Creemos que después de un primer semestre en el que se tomaron medidas absolutamente imprescindibles, las perspectivas con posterioridad a julio mueven al optimismo. El consenso es generalizado en cuanto a que bajará la inflación".

El número uno de AEA cruza ese dato con la tasa de inversión que asegura crecerá gradualmente a partir del final del conflicto con los holdouts y las nuevas posibilidades de financiamiento.

4. Empleos

Un debate como el de la ley antidespidos se dio en la oscuridad estadística oficial. Para Agustín Salvia, director de la encuesta de la deuda social de la Universidad Católica Argentina (UCA), no hay crisis ocupacional pero sí existe un escenario de salarios reales a la baja, por cuidar el empleo. "También hay una reducción del trabajo en el sector informal, disminuye el consumo y eso hace bajar el nivel de actividad en la economía informal, lo que puede llevar a una suba del subempleo inestable y del desempleo en ese segmento", dice. En la realidad de la segmentación social que vive la Argentina, dice Salvia, "no habrá un cambio cualitativo en el mediano plazo".

Si hay reactivación en el cuarto trimestre, algo que "habrá que ver" según dice Juan Luis Bour, economista jefe de FIEL, el efecto en el empleo se vería en la última parte del año o a comienzos de 2017, ya que siempre se da con un rezago. "También depende de qué sectores salen primero", apunta. Y estima que uno podría ser el de la obra pública.

Según Bour, la preocupación por el empleo debería llevar a ocuparse del nacimiento de las empresas, sobre todo pequeñas y también a lograr que la formalización de muchas pymes, que es donde está el grueso de los puestos.

Sergio Kaufman, presidente del 52 Coloquio de IDEA y de Accenture, sostiene que la industria de servicios de alto valor agregado lejos está de tener un problema de generación de empleo. "En mi caso tengo 600 posiciones abiertas y la Argentina empieza a hacer realidad su potencial", describe. Y agrega que la cuantificación que hacen desde su sector es que se pueden generar ingresos por US$ 10.000 millones y unos 150.000 puestos en los próximos años.

5. Salarios

Con la realidad de los sueldos de 2015 y precios de 2016, el primer trimestre dejó como saldo una caída del salario real de 5,5%, según una estimación del Ieral. "La caída podrá desacelerarse o detenerse en el segundo semestre y eso dependerá de los acuerdos de cada gremio y de la inflación que haya", dice Marcelo Capello, presidente de la consultora. Aun con una estimación de precios en proceso de desaceleración, analiza, el año terminaría con un índice de 38% en el área metropolitana, "con lo cual en los mejores casos las paritarias podrían empatarle a la inflación", pero siempre con el poder adquisitivo pasando por diferentes estados a lo largo del año.

"Si las modificaciones en los precios relativos ya han terminado, podríamos esperar para lo que queda del año que los aumentos nominales de salarios como resultado de las paritarias, más las medidas de compensación social (como la extensión de la AUH y la devolución del IVA), en un contexto de suba mensual de precios de 2%, puedan ponerle un tope a la caída del consumo y un piso a la recesión", evalúa el economista Claudio Lozano. Sin embargo, pronostica que "en términos anuales viviremos un retroceso de los ingresos reales".

Más optimista se muestra Daniel Funes de Rioja, presidente de Copal, la entidad que nuclea a 37 cámaras productoras de alimentos y bebidas. "Junto con el lanzamiento de las obras públicas se verá una recuperación del empleo y en la medida que se afirme la tendencia a la baja de los precios mayoristas llegará también la inversión local. Ya no se puede hablar de precios 2016 con salarios 2015 porque la mayoría de los convenios se fueron cerrando", sostiene Funes de Rioja.

6. Consumo

Ricardo Fitz-Simon, CEO del Grupo CCR, muestra el mejor barómetro de los tiempos que corren: "Durante los dos últimos años muchas empresas sacrificaron margen por volumen y así generaban mayores ingresos. Hoy frente a la caída de las ventas necesitan recuperar margen y eso se nota en los precios". Sin embargo, está convencido que hay un factor de expectativas que es clave: "Para el 60% de la gente es lógico lo que pasa hoy y entienden que es un proceso anterior a recuperar su poder adquisitivo y a que las cosas mejoren de acá a un año".

Los números de su relevamiento lo validan. "En el tercer trimestre no creo que haya una mejora sino que se desacelere la baja la apuesta está en el cuarto trimestre", resume Patricia Sosa, directora de la consultora.

Juan Vasco Martínez, director ejecutivo de la Asociación de Supermercados Unidos, sostiene que "algunas mediciones nos muestran que articulando las expectativas de los consumidores, los efectos de la economía de cada día y las correcciones macro encaradas por el Gobierno podemos ser optimistas de cara a la segunda mitad del año".

Para Ramiro Castiñeira, de la consultora Econométrica, los "brotes verdes" que surgen de las decisiones tomadas en la primera etapa de la gestión Macri y que alejaron al país "del camino a ser Venezuela", no pueden verse enseguida. "Quizá lo apresurado estuvo en la autoexigencia de plantear metas como lo de la inflación anual de 25%", evalúa. Según opina, "el rumbo es el correcto pero se necesita de una asistencia quizá un poco más profunda para los sectores vulnerables, dada la situación social".

Fuente: La Nación









Este artículo está optimizado para dispositivos móviles.
Leer Versión Completa