Con ayuda de la UCR, el oficialismo logró posponer el debate en el Senado para el jueves 22 de agosto, y busca que el proyecto reciba modificaciones para que vuelva a Diputados. El radicalismo se muestra deseoso de complacer al gobierno, pero le pide alguna muestra de buena fe. Hasta ahora, sin embargo, el Ejecutivo no ha ofrecido una propuesta que satisfaga.