Con un simple recorrido por la ciudad de Joaquín V. González, se pueden corroborar en muchos cordones cunetas y bocacalles, agua estancada que propician la proliferación de las larvas del mosquito.
Lo que estoy refiriendo está a simple vista de cualquier transeúnte. En distintos sectores de la ciudad hay agua estancada desde hace meses y nadie hace nada. Es de esperar que en pleno brote epidémico como estamos, los funcionarios municipales no miren para otro lado, sino más bien hacia el lado donde se encuentra el vecino. Y digo esto porque es sabido por todos que con el descacharrado solo no alcanza.
Por otra parte, en este tipo de problemáticas es fundamental que cada uno de nosotros tome real conciencia y que no solo atienda las recomendaciones propuestas desde las autoridades gubernamentales y de salud pública, sino que también se ejerzan acciones concretas para ayudar. Yo no digo que tengamos que andar los gonzaleños con un haragán escurridor bajo el brazo, sacando el agua estancada de las esquinas o de los cordones cuneta, pero tampoco podemos sumar más problemas a los que ya tenemos. Los residuos domiciliarios que los vecinos desparraman en la vía pública, obviamente propician la instalación de larvas de mosquito que luego podrían transmitir el Dengue; por citar un ejemplo.
El cordón cuneta de avenida Rivadavia desde calle 25 de mayo hasta 1 de mayo tiene agua estancada, la bocacalle de Rivadavia y Córdoba, igual; el cordón cuneta de Salta entre Rivadavia y Mariano Moreno, también. La bocacalle de Salta y Rivadavia, agua estancada con olor nauseabundo. Obviamente no podría enumerar todos los sectores de la ciudad, pero estos puntos a los que hago mención se encuentran en un radio de tres cuadras, muy cerca de la plaza central de Joaquín V. González. Si tomamos esos puntos de referencia, es fácil deducir la situación en los barrios periféricos.
Los datos oficiales marcan que ya existen en
Argentina, más de 15 mil casos de
Dengue confirmados por autoridades nacionales.
A la fecha se han confirmados 352 casos de Dengue en Salta y 91 de chikungunya, de los cuales 59 son autóctonos y 32 foráneos. Para zika todas las muestras fueron negativas, por lo que no se confirmaron casos de la enfermedad en nuestra provincia.
Para finalizar, es importante tomar todos los recaudos que sean necesarios para afrontar este brote epidémico, porque no podemos esperar que las cosas empeoren para recién hacer algo, ya de nada nos va a servir echarles la culpa a los funcionarios cuando haya que reparar un daño mayor.
Fuente: Diario ZONA SUR