Por lo tanto, no podemos seguir tolerando el accionar antisocial de un puñado minúsculo de individuos que se dedican a destruir lo que es de todos. La verdad que molesta mucho el accionar desaprensivo de estos vándalos que sistemáticamente arruinan los espacios y las instalaciones públicas.
Durante un recorrido realizado por la plaza General Güemes de la ciudad de Joaquín V. González,  el personal de Obras Públicas percibió que la mayoría de los elementos de iluminación fueron destruidos por manos anónimas, que rompieron, cortaron cables y robaron elementos eléctricos. También pudieron observar daños en los contenedores de residuos.
En su sitio de facebook, el municipio informó que los trabajos de reposición y recambio de luminarias, como de remodelación de instalaciones eléctricas y equipo de iluminación, demandarán miles de pesos a la comuna. O sea que por la acción incongruente de un puñado de inadaptados, nos perjudicamos todos.
Ahora bien, si los vecinos por miedo a represalias no se atreven a denunciar cuando ven estos hechos, ¿por qué entonces el municipio no busca la manera de terminar con todo esto?
Cabe recordar, que al inicio de su gestión, el intendente Juan Domingo Aguirre intentó realzar la avenida principal General Güemes, habilitando canteros en la parte central que separaban los dos sentidos de la circulación. También impedía con esto, el paso de los vehículos al carril contrario. Sin embargo, volvieron a aparecer los destructores de siempre que se dieron mañas para irlos rompiendo uno a uno, hasta que los de obras públicas tuvieron que sacar los pocos que quedaban a salvo. Ni hablar de los juegos de la salud en el acceso principal de la ciudad, que a pocos días de haberlos instalados, fueron destrozados casi en su totalidad.
Es hora que los funcionarios de manera conjunta, con referentes institucionales y comunitarios, se reúnan para determinar qué  hacer para combatir el vandalismo que cada día se instala con mayor naturalidad.
En algunos lugares ya utilizan cámaras de vigilancia para prevención y disuasión, porque además se debe sancionar a los culpables y para eso es necesario saber quiénes son. Las autoridades tienen que poder determinar la autoría de pintadas, desperfectos y daños que se hacen en sectores públicos.
Algunos  municipios regulan este tipo de comportamientos mediante ordenanzas sancionadoras que buscan acabar con ellos. Sobre todo a la hora de denunciar, conocer la norma de antemano hará que sepamos a qué debemos atenernos y qué se puede hacer legalmente contra los vándalos.
Si permanentemente estamos sufriendo actos vandálicos en la comunidad, nos conviene también estar al día con la legislación vigente al respecto en nuestro municipio. Sería positivo que nuestros concejales trabajen sobre esto y revisen si hay legislación municipal vigente al respecto.
En esta tenemos que estar todos juntos.