2016-04-08 11:48:51 - FIESTAS PATRONALES
Tiempo de lectura: 2 minutos, 28 segundosSocorro Díaz (50) nació en Joaquín V. González el 2 de junio de 1.962 y fue héroe de guerra en aquella contienda que nuestro país librara contra Reino Unido en 1.982, con el propósito de recuperar nuestras Islas Malvinas. Su ejemplo de lucha y hombría de bien, es un orgullo para nuestra tierra.
Después de la guerra sobrevino otro duro golpe. Su joven mujer sufría de depresión, y a pesar de reiterados intentos por sobreponerse, decidió quitarse la vida dejando solo a su marido y a dos pequeños hijos de la pareja. Su vida atravesó momentos de desconsuelo profundo, salaron sus heridas agravándolas, haciéndolas arder aún más. Pero gracias a su gran entereza supo evadir cada dificultad que el destino le fue poniendo en el camino.
El tiempo pasó y fue curando los golpes. Emergió de nuevo, como tantas otras veces, y se encaminó en perseguir sueños otra vez.
Actualmente, Socorro vive en Buenos Aires junto a su mujer Carmen, en una hermosa casa situada en El Talar de General Pacheco (partido de Tigre). Trabaja de portero en una escuela pública de Benavídez donde es muy querido por los niños, padres y docentes del establecimiento educativo.
Su vida hoy
Madrugada de lunes que llama al trabajo en el inicio de la semana. Él, como todos los días, se levanta tempranito (a las cuatro), para el encuentro cotidiano con la escuela. Allí lo esperan cientos de niños que ven en la imagen del portero al héroe que los inspira y al que sueñan emular.
Cuando hay tiempo libre, el portero desenfunda una guitarra, y acaricia con sus manos a esa amiga inseparable de múltiples momentos. Esa guitarra que lo acampanaría desde su primera adolescencia y en los que se fundía la melancolía y el dolor, transformándose después en melodías alegres o nostalgiosas según el episodio de vida por el cual transitaba.
Entona canciones, villancicos, chacareras y milongas que son muy festejas por su particular auditorio.
El recuerdo de Héctor Bonzo
En la página 36 del libro “1093 Tripulantes” publicado en enero de 2004, escrito por Héctor Elías Bonzo quien fuera Comandante del Crucero General Belgrano, se hace mención a algunos momentos en los que Socorro entretenía con su música a sus compañeros. El párrafo expresa: “tampoco faltaron las guitarreadas nocturnas que no solo atraían a los tripulantes del Crucero, sino también a los de otras unidades de la dársena. El cabo principal enfermero Bernabé Nieva había formado un conjunto folclórico denominados LOS ALBATROS que estaba integrado por los conscriptos Socorro Díaz y Osvaldo Martínez en guitarra y el conscripto José Villalba en bombo. Incluso llegaron a actuar en el escenario del Auditorio de la flota de mar con gran éxito. De la enfermería del buque salían en horas de descanso, los acordes de una zamba durante los ensayos que deleitaban a los que pasaban por el cuadrado de sanidad.
Años después, Socorro Díaz fue mejorando su repertorio y aún hoy lo seguimos escuchando con placer cuando nos reunimos en vibrante y agradable camaradería”, concluye el texto.
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