Fuertes ráfagas de viento de aproximadamente 70 kilómetros por hora, se hicieron sentir en JoaquÃn V. González el viernes 24 de enero por la tarde. Este fenómeno meteorológico ocasionó la caÃda de árboles, ramas y postes del tendido eléctrico. Los Bomberos Voluntarios de la Agrupación 8 de Agosto, estuvieron abocados a cubrir las emergencias que se presentaron.
Fueron incesantes las llamadas al
Cuartel ubicado en
Arenales esquina
Dr. René Favaloro. Una de esas comunicaciones sucedió a horas 16:45, cuando el vecino
Marcelo Cárdenas, alerto sobre la inminente caída de un pino gravilea de gran altura sobre su vivienda, y más específicamente, sobre la habitación de sus pequeños hijos.
Los servidores públicos se hicieron presentes en el domicilio ubicado en el barrio
Virgen del Rosario de San Nicolás, a una cuadra de la
Plaza Dr. Munir Dantur. La tarea de cortar el árbol estuvo a cargo del
Cabo Gustavo Suárez, los bomberos
José Villalba y
José Juárez. Además, contaron con la asistencia del
Aspirante Enrique Barroso.
Consultado sobre el tema, el Presidente de los Bomberos Voluntarios, Jorge Esquivel, expresó: “la poda de árboles no es un operativo específico de los Bomberos Voluntarios, que están para sofocar los incendios, asistir a víctimas en accidentes o socorrer a inundados; pero mantener en buenas condiciones el arbolado público es tarea del municipio, que debería tener una cuadrilla para hacer este trabajo durante todo el año y no esperar que un árbol se caiga sobre la casa de un vecino. Como así también, Edesa debería ocuparse que por encima de la red del tendido eléctrico no haya ramas o gajos, o que por lo menos apuntalen los postes que se están cayendo cada dos por tres. Si queremos evitar consecuencias mayores, que cada uno se haga cargo de la responsabilidad que le corresponde. Cada zapatero a sus zapatos”, puntualizó.
Luego Esquivel manifestó: “Los Bomberos Voluntarios siempre están dispuestos a ayudar, a veces incluso arriesgando su propia integridad física y siempre expuestos a comentarios de todo tipo. Si se me cae algún Bombero de arriba de un árbol por evitar un daño, ¿quién me devuelve a mí la vida de ese Bombero, o le explica a su familia que ese efectivo se accidentó? Y ni qué decir de los trámites burocráticos que deberemos hacer para que el Seguro incluya la poda de árboles como un operativo específico. Gracias a Dios todo salió bien, por el profesionalismo y la capacitación del personal, pero si una rama hubiera cortado algún cable de electricidad y dejado sin luz a todo ese sector de la ciudad, seguramente nos hubiésemos tenido que 'comer el garrón' de escuchar malos comentarios. Y mientras tanto, Edesa ni se apareció”, concluyó Esquivel.
Cabe destacar que el señor Cárdenas (propietario de la vivienda), junto a otros vecinos, agradecieron a los Bomberos Voluntarios por su entrega desinteresada en bien de la comunidad.