Hoy Mauro a sus 18 años, siente que las fuerzas le son pocas para seguir soportando su pesada cruz. Me mira a los ojos y noto su cansancio y su pena. Padece Púrpura Trombocitopénica Idiopática, que es una rara enfermedad crónica de la sangre con consecuencias potencialmente graves. Sé que nos necesita para seguir adelante, y allí estaremos para ayudar con nuestro granito de arena. Mauro precisa alimentos no perecederos, vestimenta, medicación y recursos económicos para costear gastos de traslado para su tratamiento.
El dolor atravesó la vida de
Mauro Miguel Reyes cuando tan solo era un niño, y su madre biológica tomó la triste decisión de marcharse del hogar para dejarlo a él y a sus otros tres hermanitos, al cuidado de su padre,
Miguel Reyes (39) y de su abuela
Rita Medina (56). Su familia vive en una humilde casa ubicada en el pasaje
La Bombonera casi esquina
Fermín Córdoba, en el barrio
Islas Malvinas de la ciudad de
Joaquín V. González.
También aparecieron muy temprano en su vida, las complicaciones de salud. Con el transcurrir del tiempo, y luego de varios diagnósticos desacertados, estos problemas corporales se fueron acentuando cada vez con mayor intensidad. Posteriormente le dijeron que padece
Púrpura Trombocitopénica Idiopática, una rara enfermedad crónica de la sangre con consecuencias potencialmente graves. Esta enfermedad abarca desde el sangrado mucocutáneo y la menorragia, a las hemorragias internas e intracraneales.
Ojalá podamos mantener viva la certeza de que es posible ser solidarios y amigos, de todo aquel que necesite una mano, nazca donde nazca y viva donde viva. Porque no tienen fronteras los mapas del alma ni del tiempo. Tal como decía el escritor uruguayo
Eduardo Galeano: Ojalá podamos tener el coraje de estar solos y la valentía de arriesgarnos a estar juntos, porque de nada sirve un diente fuera de la boca, ni un dedo fuera de la mano. Ojalá podamos ser desobedientes, cada vez que recibimos órdenes que humillan nuestra conciencia o violan nuestro sentido común. Ojalá podamos ser tan porfiados para seguir creyendo, contra toda evidencia, que la condición humana vale la pena, porque hemos sido mal hechos, pero no estamos terminados. Ojalá podamos ser capaces de seguir caminando los caminos del viento, a pesar de las caídas y las traiciones y las derrotas, porque la historia continúa, más allá de nosotros, y cuando ella dice adiós, está diciendo: hasta luego.
Trabajar en nuestro programa radial VÍA BUENA, me llevó a unir fuertes lazos con personas que ni siquiera conocía, pero que solo con sus historias lograron conmoverme. VÍA BUENA me hizo codear todos los días con la pena, la soledad, la violencia y la emergencia. Pero por supuesto también, con la solidaridad. Por eso les pido a todos que se sumen a esta Campaña por Mauro. Los invito a que nos movilicemos por estas causas que en cierto modo son injustas. Por estas historias reales que son olvidadas por los funcionarios que deberían actuar responsablemente para combatirlas.
Y a Mauro le digo que vamos a trabajar incansablemente por mejorar su condición de salud y de vida. Y que siempre tenga en cuenta que este dolor que está sintiendo es pasajero, y que muy pronto va a estar bien, recuperándote de a poco pero con alegría. Ojalá seamos dignos de tu desesperada esperanza.