A dos meses de la muerte de Carlos Alvarado, su madre doña María Domínguez manifestó en la redacción de ZONA SUR que el sentido de las marchas son para que su pueblo no olvida jamás a su hijo.
El joven de 21 años fue atropellado por una camioneta cerca
de Los Silos, a 2 kilómetros de la ciudad Joaquín V. González.
En aquel
momento el joven iba en una Motomel Skua 150cc de color azul cuando fue colisionado por una camioneta Volkswagen Amarok,
dominio LPR 387,
conducida por el comerciante de origen hindú Jaspal "Yagá" Singh (43), quien hace pocos días y en juicio
abreviado, fue condenado a tres años de prisión por la muerte del joven.
Para este domingo 20 de marzo estaba prevista una marcha. Esta
marcha es para tener a Carlos en la memoria de todos, y que su pueblo no lo olvide jamás, dijo su
madre.
Recordando, doña
María expresó: Yo todos los días lo espero
aunque sé que nunca más va a llegar. Él se fue al cielo abrió sus alas y voló al
cielo con sus escasos 21. Pero sé que él está al lado de
Dios y desde ahí nos
va a ayudar a seguir con esta lucha tan dolorosa para mí, para mis hijos, para
mi esposo. También para familiares y amigos que lo recuerdan con cariño pero
también con un profundo dolor en sus corazones y por esas nenas que tiene 2
años y 4 meses.
Sobre la sentencia en contra de la persona que atropelló a
su hijo,
María reveló: yo como mamá de
Carlos no me siento nada bien con la
condena que se le dio, porque son 3 años pero va a estar libre porque esos 3
años son excarcelables. Él va a llevar una vida como si no hubiese hecho nada y
eso es lo que nos amarga a todos, porque por otro lado, nuestro hijo está
muerto.
El momento más triste de la entrevista fue cuando
María se
quebró al hablar de sus nietas, las hijas de
Carlos: ellas ahora están en
Apolinario Saravia, y yo como abuela llamo permanentemente para saber como están
y ellas preguntan por su papá. Cuando yo llamo ellas son las primeras que
atienden el teléfono. Cuando atienden, creen que es su papá, pero en realidad
soy yo la que llamo. Es algo que yo no puedo soportar, porque no sé qué contestarles,
porque me muy siento mal. Igual trato como puedo de explicarles que soy la
abuelita y no su papá. Todo por esta persona que en estado de ebriedad se subió
a un vehículo y atropellar a mi hijo. Pero soy una absoluta convencida, de que
todas las personas que hicieron daño en esta vida la van a pagar alguna vez. Porque
el que hace mal quizás consiga en la tierra salirse con la suya, pero nadie
puede evitar a la justicia de
Dios, concluyó la madre apesadumbrada.
Fuente: Diario ZONA SUR