La simplicidad y el pragmatismo de un gran artista

- LITERARIAS

La simplicidad y el pragmatismo de un gran artista
La simplicidad y el pragmatismo de un gran artista

Eduardo Mindeguía nació el 3 de diciembre de 1955 en Gualeguaychú, provincia de Entre Ríos. Acaba de publicar su libro GALERÍAS. Aunque sólo vivió un par de años en Joaquín V. González, supo rodearse de grandes amigos a los que pudo visitar en este 2019 en el marco de las Fiestas Patronales que pasaron. Admirable escritor y mejor persona, estuvo en nuestra redacción y generosamente accedió a una entrevista.

¿QUÉ RECUERDOS TENES DE TU INFANCIA?

Mi niñez fue muy linda, en mi casa se leía mucho y yo encima tengo una tía que es profesora de letras. Esta tía me enseñó a leer y a escribir a los 5 años y me inundó de libros maravillosos. Antes de los 11 años yo ya me había leído todos los clásicos. En la primaria y en la secundaria parecía más inteligente de lo que en realidad era porque yo tenía una cultura general muy basta, a raíz de esa inundación de libros.  Mis padres me habían hecho socio de una biblioteca muy antigua de Gualeguaychú, y yo vivía prácticamente dentro de la biblioteca.

¿QUÉ FUE LO PRIMERO QUE LEISTE?

Mis primeras lecturas fueron de aventura. Por ejemplo, Sandokán ‘el tigre de Malasia’, de Emilio Salgari. Después, a los 16 años, comencé la militancia en la izquierda del peronismo y me sumergí en ese universo. Fue una generación maravillosa que creyó que el mundo podía ser más justo. A veces extraño profundamente ese chico de 18 o 20 años. En esa época me sentía realmente pleno.

¿CUÁL FUE TU PROYECTO DE VIDA DESPUÉS QUE TE FUISTE DE JOAQUÍN V. GONZÁLEZ?

Lo que yo he hecho durante todos estos años es apostar a lo que yo siempre creí. Yo creo que la poesía y el arte en general no son solamente inspiración, sino que yo creo que hay que prepararse. Creo que no cualquiera puede hacer arte, para eso uno debe formarse. Yo he estudiado teoría y composición literaria, he intentado por todos los medios mejorar. Los espectáculos que he escrito yo, han sido en general relacionados con el tango. Hicimos hace muchos años y lo volvimos a repetir un espectáculo llamado A la vuelta el tango en 80 esquinas y yo escribí todo el libreto, y era el tango hecho por músicos de rock.

¿PODES VIVIR DEL ARTE O NECESITAS DE OTRAS ACTIVIDADES PARA SUSTENTAR TUS NECESIDADES ECONÓMICAS?

Me hubiera encantado poder vivir del arte, pero tengo que trabajar en una empresa para poder vivir que no está relacionada con lo que me apasiona.

ENTONCES, ¿CÓMO SE COMPATIBILIZA UNA COSA TAN DISTINTA CON LA OTRA?

La verdad que no se (se ríe). Yo hubiese sido inmensamente feliz con la chance de vivir del arte. Me casé de joven y entonces tuve que salir a conseguir el mango, pero hay cuentas que yo ya me las he podido pagar. Recientemente, y después de tantos años de escribir, edite finalmente mi primer libro. Pero ya te digo Omar, en ese aspecto soy un tanto sectario. El mejor ejemplo que ustedes tienen, lo tienen en Salta. Los padres del folklore salteño, son el Cuchi Leguizamón, Manuel J. Castilla, Petrocelli, tipos que han hecho maravilla, han construido metáforas fabulosas. Por citarte: “piel de barro, fabulosa lampalagua”, eso es un hallazgo. Y no lo escribe un tipo porque solamente este inspirado. No, esos tipos estaban recontra formados.

¿QUÉ ANÉCDOTA RECORDAS DE AQUELLAS ÉPOCAS?

Yo recuerdo el cumpleaños de mi hijo mayor que cumplía 4. Organizamos un cumpleañitos para 10 nenes y 20 adultos. A las 2 horas había como 70 personas dentro de la casa, y se comieron hasta la manteca. No nos quedaba nada para ofrecer. Le digo a mi amigo el ‘Pato’ (Mario Alfredo Galván), que no había más nada para comer, entonces él golpeó las manos y dijo: “che se acabó la comida”. Y automáticamente, los presentes empezaron a traer de todo: chivito, corzuela, empanadas, porque lo que querían era compartir. Eran las 8 de las mañana del otro día, y no se había ido nadie. Tenía la casa invadida, incluso con gente que no conocía. Esas cosas ocurren acá nomás.

¿QUÉ ANÉCDOTA TENÉS CON TU AMIGO ‘PATO’?

Muchas, pero hay una bastante curiosa pero a la vez agradable. Nosotros ganamos con el pato 2 certámenes de música. Entre esas composiciones hubo una zamba que hasta se grabó con relativo éxito. Estamos hablando de casi 30 años atrás. Y resulta que me he encontrado en algún festival y hasta en un barcito, con gente a la que yo no conozco, y que son menores que yo. Por lo tanto, es imposible que me conozcan. Sin embargo, cuando yo dije que mi apellido era Mindeguía, se pusieron a cantar la zamba que había hecho con el ‘pato’.  Yo casi me muero, parecía que yo era Castilla (risas).

¿CUÁLES SON TUS PENSAMIENTOS DE CARA A LO QUE TE QUEDA POR SEGUIR DESCUBRIENDO EN ESTA VIDA?

Por característica, yo tengo unas cuantas obsesiones, pero la peor y más subjetiva es el tema de la muerte. En este momento yo estoy tratando de vivir lo que me queda con la mayor felicidad posible. Soy esencialmente ateo, envidio (y respeto) a los que creen en el más allá o en un algo.

¿CÓMO ENCAJARÍA EN ESE PENSAMIENTO EL PODER INCONMENSURABLE DEL AMOR QUE LOS SERES HUMANOS POSEEMOS Y QUE NOS HACES SER Y HACER COSAS INCREÍBLES?

Si, en cierto modo se puede ver así. Pero el problema con la supuesta inteligencia nuestra, nunca lo pudo explicar. Desde la prehistoria el hombre se inventó hasta tótems para poder explicarse que es lo que pasaba en el universo. Necesitaba creer en algo, y le dio característica de fe.

¿QUÉ REPRESENTA NUESTRA GENTE GONZALEÑA PARA VOS CUANDO ESTÁS EN TU GUALEGUAYCHÚ NATAL, BIEN LEJOS DE ESTOS AFECTOS?

Un montón de emociones maravillosas. Cuando llegue esta vez, creo que me la pasé llorando todo el día. Porque yo acá encontré mucha solidaridad, descubrí cosas extraordinarias. Esa forma de ser de ustedes, no hay mucho en el lugar de donde yo soy ni en el resto del país. No digo que las cosas son mejor o peor, sino que son diferentes. Yo me fui en el 1985. Si hubiera conseguido trabajo acá me hubiera quedado. Quería criar mis hijos acá, que ellos pudieran disfrutar lo mismo que yo había disfrutado acá. Gracias a todos mis amigos gonzaleños por todo lo que me han dado en esta vida. Mil Gracias y ojalá que pueda volver antes que me lleven.


Este artículo está optimizado para dispositivos móviles.
Leer Versión Completa