Siglos con historia nos enlazan

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Siglos con historia nos enlazan
Siglos con historia nos enlazan

El Dr. Joaquín Víctor González escribió: “Yo quiero reflejar los caracteres sociológicos de mi pueblo, su fisonomía y su alma, arrancando su secreto a los despojos del tiempo y de la naturaleza, a las obras mutiladas de los hombres, y a las huellas medio ocultas de los que levantaron los primeros cimientos de la ciudad civilizada”.

Atendiendo a la cita, el recuperar la memoria histórica-cultural a través de los siglos rehabilita el pensamiento y el quehacer de nuestros ancestros, de lo que quisieron para nosotros como futuro de grandeza. Hoy sería  nuestro compromiso como comunidad para la revalorización de nuestros  orígenes y cultura. Además, tomar conocimiento de los acontecimientos significativos sucedidos en tiempos pretéritos, afianzarán nuestra identidad personal y colectiva.

Es un privilegio que en el extenso territorio del departamento de Anta nuestros antepasados nos legaran, a través de los siglos, una invaluable herencia como son las riquezas arqueológicas y los bienes cultuales materiales e intangibles. Preservarlos es nuestra obligación moral porque es propiedad de la comunidad anteña.

Agosto es uno de los meses entrañables para la comunidad. Recordemos que en esta importante Revista Zona Sur, Edición de Agosto 2020, se registraron las Efemérides significativas en la construcción de nuestra identidad. Solo mencionaré algunas, que pueden releerse con amplitud en la edición mencionada, porque es nuestro patrimonio.

En tiempos de la Conquista y Colonización española, un agosto del año 1567 nacía la primera ciudad fundada en el hoy territorio de la provincia de Salta, Nuestra Señora de Talavera de Esteco. Y en su extensa jurisdicción se encomendaba la hacienda de Balbuena.

En agosto de 1710 se firmaba la paz entre el gobernador del Tucumán Don Esteban Urízar y Jonasteté cacique de la nación Malbalá, a orillas del río Esteco-Balbuena.

En agosto de 1715, en procesión se trasladaba la Santa imagen de Nuestra Señora del Rosario, desde el Fuerte de Rosario al Fuerte de San Esteban de Balbuena que pasó a llamarse Castillo de Nuestra Señora del Rosario de Balbuena. El santoral católico nos ilustra sobre misterio de la Virgen de cuando había regalado a Santo Domingo de Guzmán un rosario y le enseño a rezarlo.

En agosto de  1767, los habitantes de entonces, hoy departamento de Anta, despedían con tristeza a los sacerdotes jesuitas,  que estaban reunidos en la Frontera Pasaje-Balbuena. Marchaban detenidos y condenados al exilio. 

En tiempos de la República un 1º de agosto de 1861, la Curia Eclesiástica de Salta aprobó el primer trazado urbano del pueblo de Laguna Blanca. Y la habilitación para edificar el Oratorio Público, y los “solares” para el Cementerio Público y Casa de Beneficencia. Así, Laguna Blanca se convirtió en cabecera del Partido de Balbuena dentro de la jurisdicción de la Municipalidad Departamental de Anta.

En agosto de 1888  se inauguraba el nuevo templo. La Iglesia de Laguna Blanca con celebraciones en honor a su Patrona Tutelar Nuestra Señora de la Asunción. También se festejaba a los Patronos de La Manga, Nuestra Señora del Tránsito y San Roque. 

En el siglo XX, un agosto de 1945, se oficializó y organizó  la Parroquia de Anta con sede provisoria en el Galpón. Y un 4 de agosto de 1958 se bautizó a la Parroquia de Anta con la advocación de SANTO DOMINGO DE GUZMÁN, con sede en nuestro pueblo.

¡Cuántos acontecimientos significativos para su celebración! Siglos con historia nos enlazan como comunidad a la cual pertenecemos.

Y también pensemos en el ancestral rito de la Pachamama o Madre Tierra, una celebración de los pueblos andinos que nos hermana. Ceremonia de convido que reúne diversas ofrendas en la que se devuelve a la Madre Tierra algo de los muchos dones que ella nos ofrece durante todo el año.

La tradición del 1º de agosto, enraizada en nuestro pueblo, se realiza para “espantar los males del invierno”. Tradición heredada de nuestros aborígenes, y re-significada a lo largo de los años. Nos lleva a sahumar nuestras casas para su limpieza, a beber en ayuno un té de ruda macho porque posee propiedades medicinales contra los parásitos y determinadas molestias gastrointestinales. Usada exteriormente sirve para calmar el ardor e irritación de las picaduras de bichos y alimañas. 

Se dice que la planta de la ruda debe estar presente en toda casa, pues la creencia popular la considera como un conjuro contra la envidia ajena, las malas ondas y la mala suerte. Desde luego, el día del 1º de agosto tiene un significado especial porque es el día en que se honra a la Madre Tierra y marca el momento en que el invierno comienza a retroceder en busca de la primavera.


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