Muchos se preguntarán: ¿si Nikola Tesla obtuvo más de 280 patentes en 26 países, porque se dice que otros científicos le robaron sus inventos?
De esta inquietante observación surge que la paradoja de Tesla es que, a pesar de ser un genio prolífico con un archivo de patentes envidiable, murió casi en la miseria mientras otros se hacían de oro y fama con tecnologías que él ayudó a cimentar.
No es que le "robaran" los papeles físicos de su escritorio (aunque tras su muerte el FBI confiscó sus notas), sino que fue víctima de una mezcla de falta de visión comercial, astucia empresarial de sus rivales y batallas legales agotadoras.

Aquí te detallo los tres frentes principales de esta "historia de robos":
1. La batalla contra Guglielmo Marconi (La Radio)
Este es el caso más famoso. Tesla diseñó los principios básicos de la radio y obtuvo patentes clave en EE. UU. en 1897. Sin embargo, el movimiento de Marconi usó 17 de las patentes de Tesla para lograr la primera transmisión transatlántica en 1901.
El giro político: Inicialmente, la oficina de patentes le dio la razón a Tesla, pero Marconi tenía poderosos aliados financieros (como Edison y Carnegie). En 1904, la oficina revocó su decisión y le otorgó a Marconi la patente de la radio.
Justicia tardía: La Corte Suprema de EE. UU. finalmente reconoció a Tesla como el inventor de la radio en 1943, apenas unos meses después de su muerte. Tesla nunca vio un centavo ni el reconocimiento en vida por esto.
No2. Thomas Edison y la "Guerra de las Corrientes"
Más que un robo de patentes, aquí hubo un robo de crédito y una campaña de desprestigio.
Tesla trabajó para Edison al llegar a Nueva York. Edison le prometió una recompensa de 50,000 dólares (una fortuna entonces) si lograba mejorar sus ineficientes motores de corriente continua (DC).
Cuando Tesla lo logró, Edison se negó a pagarle diciendo: "Tesla, usted no entiende nuestro humor estadounidense".
Tesla renunció y perfeccionó la Corriente Alterna (AC), que era superior. Edison dedicó años a intentar demostrar que la AC era peligrosa (llegando a electrocutar animales en público) para proteger sus propios intereses comerciales.
3. El factor comercial: Patentes vs. Implementación
Para que una patente genere dinero, necesitas capital para comercializarla. Tesla era un visionario, pero un pésimo hombre de negocios.
Cesión de derechos: Para salvar la compañía de George Westinghouse (quien lo apoyó en la Guerra de las Corrientes), Tesla rompió su contrato de regalías. Se estima que ese gesto le costó miles de millones de dólares en derechos de autor por el uso de la energía eléctrica.
Patentes que expiraron: Muchos científicos "tomaron" sus ideas legalmente después de que las patentes de Tesla vencieron porque él no tenía fondos para renovarlas o para llevar los prototipos a una escala industrial (como ocurrió con el radar o los rayos X).
Como conclusión final, se dice que le "robaron" porque Marconi recibió el Premio Nobel por un invento basado en la tecnología de Tesla, y porque Edison usó su poder mediático para pisotear las ideas de Tesla antes de que fueran rentables.
La industria adoptó sus sistemas (como el motor de inducción) mientras él quedaba en el olvido por no saber jugar el juego del capitalismo.
Tesla lo resumió mejor que nadie:
"No me arrepiento de que hayan robado mis ideas... me arrepiento de que no tengan ninguna propia".