La pieza fue creada por la artista Sol Satori, especializada en esculturas de gran escala destinadas a espacios urbanos, y fue construida íntegramente en metal. La obra trabaja el equilibrio entre solidez estructural y sensibilidad expresiva.

En desarrollo técnico y creativo se destaca la colaboración del escultor Mauro De Giuseppe. Su participación se vincula al trabajo artesanal y estructural sobre metal y volumen.
Aunque aún no haya sido emplazada, la escultura ya empezó a cumplir su función: activar conversación, memoria y expectativa. El anuncio del homenaje despertó interés tanto en el ámbito cultural como en el público general, reafirmando que la figura de Luca continúa vigente.
