Las elecciones que pasaron dejaron una situación llamativa para analizar detalladamente. Si bien ganó el oficialismo (con todo un despliegue de recursos que por razones obvias, otros sectores que compiten en esta contienda electoral carecen), es innegable que la mayoría de los gonzaleños pretende que este sector político que actualmente conduce el municipio local, de un paso al costado y deje lugar a quienes tienen proyectos nuevos y superadores como merece el vecino de Joaquín V. González.
La fundamentación de esta afirmación radica en que del total de 11.613 votantes solo 3.386 votaron por Juan Domingo Aguirre. Esto representa el 24,58% del total del electorado.
Ya encaramos la recta final para la elección provincial, y creo que llegó el momento de hacer una evaluación profunda y meditada sobre el significado que tiene elegir a quien conducirá el nuevo gobierno municipal. Para mí humilde entender, debemos ser responsables al momento de emitir nuestro pensamiento con el voto. En mi caso particular deseo un gobierno que esté a la altura de esta ciudad cabecera de este departamento que es muy, pero muy productivo. En temas de obras públicas, lo que se hizo en estos 8 años, deja que desear. Solo apenas lo obvio. No contamos con ninguna gestión de pequeños emprendimientos, sobre todo para mujeres y jóvenes, para apoyar a lo que ya está funcionando. Veo una municipalidad totalmente desconectada del resto de los municipios del departamento y ni que hablar con los de provincia, y de la nación. Hoy en un mundo globalizado, tenemos que estar preparados para tal fin. Es por eso que estoy en el espacio de la Dra. Betina Navarro. Ella posee una mirada abierta sobre lo que en estos tiempos necesitamos como conducción para este municipio como así también, la lista de los concejales que lidera en primer término el joven Néstor Alfonso Díaz desde el partido Libres del Sur.
Volviendo al análisis de estos últimos 8 años, no hubo una inauguración relevante. Solo asfalto y luces, que es decir, lo mínimo que cualquier intendente realiza.
Seguimos con la misma terminal de colectivos, la casa municipal totalmente deteriorada, el cementerio ¡ni que hablar!
Creo que ya es hora que le demos las gracias al intendente y desearle que sea un buen abuelo, con todo el respeto que él me merece.