Conocí al experto artesano Alejandro Coronel hace como 10 años, cuando intenté salvar mi vieja guitarra, de las múltiples averías que por entonces tenía, ya que la sacaba a ‘pasear’ todos los fines de semana a algún que otro asado. Este noble instrumento era regalo de mi padre, quien me la había comprado en cuotas cuando yo vivía en la provincia de San Luis, y él había ido a visitarme.
Como yo no tenía suficiente dinero como para pagar el trabajo de una buena reparación, le ofrecí a Alejandro otra guitarra como pago. El luthier aceptó sin problemas y se puso a trabajar. Tardó algunos meses, hasta el punto que pensé que ya no volvería a ver mi guitarra querida, ni tampoco a la otra que hacía de pago por el arreglo. Un día Alejandro llegó a mi casa con la guitarra como nueva ¡Yo no lo podía creer! Pero el milagro estaba al alcance de mi mano. El artesano hizo de las suyas y me entregó un instrumento musical impecable.
Alejandro Coronel nació el 6 de enero de 1984. Egresó del Colegio Secundario 5.098 en el año 2.001.
Después de egresar probó por un tiempo, estudiar contabilidad en Salta Capital y también en Tucumán. Aunque él  ya sabía que su vocación era claramente la música. Charlando con sus compañeros de pensión le contaron qué en la quinta agronómica había una carrera en donde enseñaban a construir instrumentos musicales y se llamaba luthería. En aquel tiempo uno de ellos le decía que cuando se reciba de agrónomo iba a estudiar esta carrera como hobby. Luego averiguó de qué se trataba la carrera, vio el plan de estudios y que pertenecía a la facultad de Artes de la UNT (Universidad Nacional de Tucumán). Así que en el 2004 se inscribió en la carrera de luthería y ahí fue un viaje sin retorno para él. Se empezó a enamorar de la carrera, de la construcción de instrumentos y desde entonces fue su profesión, su forma de vida y su pasión.
Sobre esos años Alejandro nos contó: “En el 2011 nace Camino i' Viruta Luthería. El taller de luthería donde fabrico y arreglo instrumentos de cuerdas frotadas pulsadas y de percusión. A lo largo de los años he trabajado en éste proyecto en constante búsqueda sobre la identidad de los instrumentos nacidos en el taller. Busco tomar de la luthería su raíz de oficio y artesanía y que cada instrumento sea único. Qué cada instrumento tenga IDENTIDAD ARMONÍA y ALMA.
IDENTIDAD latinoamericana, originaria, negra y diversa. Cada instrumento de camino i' viruta cuenta algo, una historia te interpela y tiene un significado.
La ARMONÍA está en la textura de la madera, en la textura de los sonidos, en los colores y las formas de construcción.
Cuando un instrumento nace en el taller espera pacientemente a su dueñe o compañere de camino Sonoro y así al fin construir su alma”, manifestó.
Cabe puntualizar que a mediados del mes de mayo, se realizó la 4° Trienal de Luthería organizada por la Escuela de Luthería Tucumán, el Ente Cultural de Tucumán y la Facultad de Artes UNT- Oficial donde en el 6° concurso de Luthería ‘UTURUNCO’ (charango que construyó Alejandro) obtuvo una significativa mención. “Sinceramente este reconocimiento me alienta a seguir creyendo y creciendo en este camino con corazón que elegí”, concluyó el artesano.
Estimado maestro, admiro su labor y genialidad. Usted construye, ajusta y repara instrumentos, que lejos de quedar desactualizados o viejos, relucen para sumar historias y aflorar sentimientos.  Gracias por los  fantásticos productos que crea y que son de una calidad y belleza excepcional.