Constituir una sociedad más civilizada, en donde el cuidado humano sea positivamente gratificado

- OPINIÓN

Constituir una sociedad más civilizada, en donde el cuidado humano sea positivamente gratificado
Constituir una sociedad más civilizada, en donde el cuidado humano sea positivamente gratificado

A la enfermería en nuestra ciudad de Joaquín V. González la han dignificado, no solo los grandes enfermeros que hemos tenido a lo largo del tiempo, sino también los enfermeros que van ganando experiencia a base de esmero, y una gran vocación como la que tiene César Péres.


Personal de la salud que sabe que su profesión y sus funciones son esenciales e imprescindibles para que los médicos puedan hacer mejor su trabajo. Son los que vigilan y refuerzan las conductas saludables de nuestra población o la falta de ellas que pone en riesgo su evolución y su salud futura.

En lo personal, necesitaba a través de un puñado de palabras, manifestar mi gratitud al enfermero César Péres por su dedicación y optima atención dispensada en el hospital Dr. Oscar H. Costas. Y en nombre de él a todos los buenos enfermeros que día a día se esfuerzan por empatizar con los pacientes que acuden con múltiples dolencias y sobre todo, con la esperanza y necesidad de ser tratados como seres humanos y no como animales. Solo por citar algunos destaco en ese grupo a Julia Farfán como ejemplo de profesional completa, íntegra, cabal. También a Martín Arraya que va consolidando una estirpe que empezó a formarse con su padre a finales de los sesentas y que continuará con su hija que ya sigue sus pasos.  Y si continuo la lista se haría prácticamente interminable. Fueron muchas las atenciones y afecto recibido en cada momento de complicación. No hay palabras para describir su incansable labor y dedicación en toda la atención que recibimos mi familia y yo.

Retornando con la historia de César Péres, te cuento que tiene 37 años y que nació en Joaquín V, González el 10 noviembre de 1.985 en el interior de una familia de clase media baja. Él es el mayor de 6 hermanos (4 mujeres y 2 varones). Su padre que falleció el 10 de julio del 2022, era el plomero Toni Péres. Su madre es ama de casa y se llama Beatriz Sosa.

En diálogo con ZONA SUR SALTA, Cesar nos comentó: “mi infancia fue dura ya que tenía solo lo justo y necesario para vivir. Trabajé desde chico para poder sustentar la casa. Hice la primaria y secundaria en González, después me fui a la Armada donde me dieron la baja por un lunar de nacimiento. Al volver al pago mi mamá me hizo estudiar enfermería. Yo no estaba de acuerdo porque lo que quería era hacer el profesorado de Educación Física. Pero finalmente le hice caso y me recibí. Luego ella me hizo ver que también había estudiado enfermería, pero que nunca había ejercido la profesión. En mis inicios ingresé a trabajar en Clínica Lourdes y también en el hospital. En la Clínica trabajé 3 años pero seguía en el hospital. Hace 2 años y después de más de 10 años de servicio en el nosocomio local, me salió el tan esperado nombramiento. Hubo un año que no me salía nada de trabajo acá y me tuve que ir a trabajar a Tierra del Fuego porque justo estaba la presidencia Macri, y se produjeron infinidades de despidos por lo que la situación me hizo regresar”.

Vocación y necesidad

En la Argentina, y principalmente en regiones como la nuestra en donde lo único que abunda es la escasez, la vocación suele pasar a segundo plano, para darle el primer lugar a los beneficios económicos. Sobre este punto César comentó: “al principio a la enfermería yo lo tomé como un trabajo que me permitía acceder a los aportes jubilatorios, puedo subsistir y mantener a mi familia. Yo ayudo económicamente a mi mamá y le doy una pequeña mano a mis hermanos. Pero también esto va de la mano con mi vocación y esmero. Me importa mucho que la gente a la que atiendo o asisto, salga del hospital sin esa dolencia que la trajo”, concluyó el profesional de la salud.

En relación a todo lo manifestado, también entiendo que el aprecio hacia la salud y la vida de los demás, nos hace sentir vivos, nos hace más fuerte y nos hace másfelices. Es esencial para nuestra fortaleza, porque nos hace más generosos, más valientes, y es una fuente constante de inspiración. Aunque esa dedicación constante pueda ser difícil en ocasiones, vale la pena el tesón y la perseverancia. Existen valores y sin duda, el afecto hacia los demás es uno de ellos, el más importante quizás para muchos, pues es una fuerza que impulsa a actuar en forma positiva y a hacer las cosas bien. Es un sentimiento que nos conduce a tener sentido en nuestras vidas y a estar en paz, llenos de tranquilidad, alegría y satisfacción.

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