Solo se trata de vivir nomás

- OPINIÓN

Solo se trata de vivir nomás
Solo se trata de vivir nomás

Vivir no es una incógnita que desentrañar, solo es un espacio para aprender, una tierra para cultivar


La única explicación admisible que encontré para entender el por qué las personas festejamos nuestros cumpleaños, fue porque sencillamente al no saber con certeza cuándo nos vamos a morir, festejamos el haber alcanzado un año más. Porque si uno supiera con exactitud cuántos años va a vivir, cada aniversario de nuestras vidas sería tristísimo.

Y este razonamiento aunque parezca estúpido, me ayudo a comprender que vivir no es una incógnita que desentrañar, solo es un espacio para aprender, una tierra para cultivar a valorar mi oportunidad de estar vivo, de amar a fondo superponiendo a las personas amadas por encima de mí, sin ningún tipo de condición ni interés personal más que el de querer que sean felices, por encima incluso de mi propia felicidad.

También entendí, que el dinero tiene sus limitaciones,  más allá de ser importante para cubrir algunas necesidades. Cuando una persona tiene una opinión realista del dinero, es decir, lo ve como un medio para alcanzar un fin y no como un fin en sí mismo, puede sentirse satisfecha.

Aunque no participo de ninguna religión, he sabido considerar la trascendental importancia que tiene la biblia. Y en una de sus partes advierte: “El dinero es raíz de toda clase de males y hay quienes, por codicia, se han desviado de la fe y se han causado terribles sufrimientos”

EL DINERO Y EL PREJUICIO

Pero también está la otra cara de la moneda. Tener un punto de vista distorsionado del dinero contribuye a los prejuicios. Por ejemplo, una persona rica quizás piense que los pobres son perezosos. O una persona pobre pudiera pensar que los ricos son unos materialistas que solo piensan en el dinero.

Cabe notar que es el amor al dinero, y no el dinero en sí mismo, lo que causa sufrimiento. La obsesión por el dinero puede separar amigos y familiares.

Para finalizar les dejo una reflexión del poeta noruego Arne Garborg cuando escribió: “Puedes comprar comida, pero no el apetito puedes comprar medicinas, pero no la salud camas cómodas, pero no el sueño libros, pero no la inteligencia diversión, pero no el placer conocidos, pero no la verdadera amistad sirvientes, pero no la fidelidad, puedes comprar días tranquilos, pero no puedes comprar la paz”.

Escrito por Omar Dantur

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