Esta postura se basa en la indisimulable identificación que la Dra. González tuvo y tiene, con el grupo político comandado por su colega y ex intendente de la ciudad cabecera del departamento de Anta, Dr. Gerardo Orellana. El categórico triunfo de su esposa, Alejandra “Betina” Navarro, que fue reelecta diputada en las últimas elecciones, seguramente fortalecieron sus ansias por volver en 2019 al control del Ejecutivo Municipal. Obvio que para ello, el mando del hospital zonal es un campo propicio para la conveniente bajada de línea con fines electorales. Aunque no estaría para nada mal, intentar también mejorar las paupérrimas condiciones de servicio que presta el nosocomio local en algunas de sus áreas.
Por otra parte, el martes 31 de octubre ingresó a la Cámara de Diputados un proyecto de declaración presentado por el diputado Marcelo Paz en donde expresa que “vería con agrado que el Poder Ejecutivo a través del Ministerio de Salud Pública disponga  que la selección del cargo de Gerente General de los Hospitales Públicos de la provincia de Salta, se lleven a cabo mediante Concurso Público de Oposición y Antecedentes”. Por supuesto, esto sería algo casi imposible de lograr. Por lo tanto, todo indica que los nombramientos en salud públicas continuarán determinados por decisiones de la coyuntura política dominante.